Durante la inspección interna de un tanque de almacenamiento de Jet A-1, mediante técnicas de evaluación del fondo como MFL y verificación con ultrasonido (mapeo de corrosión), se identificaron indicaciones asociadas a pérdida localizada de espesor de hasta 80%, compatibles con mecanismos de corrosión originados desde el lado suelo.
Este tipo de hallazgos nos recuerda una realidad fundamental en la gestión de integridad de tanques conforme a API 653, el fondo del tanque es una de las zonas más críticas, porque muchas veces el daño avanza desde una superficie que no es visible durante la operación normal.
En tanques que almacenan combustibles de aviación, la confiabilidad no solo depende del espesor remanente o de la ausencia de fugas al momento de la inspección. También depende de mantener bajo control las condiciones que favorecen la corrosión externa del fondo, tales como:
1) Contacto con suelos agresivos.
2) discontinuidad eléctrica
3) especialmente, fallas o bajo desempeño del sistema de protección catódica.
Un sistema de protección catódica correctamente diseñado, monitoreado y mantenido puede marcar la diferencia entre una degradación controlada y una condición crítica con riesgo de perforación. No basta con que el sistema exista; debe funcionar dentro de los criterios establecidos, con mediciones periódicas, registros confiables, evaluación de potenciales y acciones correctivas oportunas.
En tanques de Almacenamiento, donde la continuidad operacional, la seguridad y la calidad del producto son esenciales, la protección catódica no es un accesorio: es una barrera crítica de integridad
En la inspección de recipientes a presión, pocas técnicas han ganado tanta relevancia en los últimos años como el mapeo de corrosión. La razón es simple: los equipos se corroen y la corrosión localizada se ha convertido en uno de los modos de falla más frecuentes y difíciles de detectar. En este contexto, el mapeo de corrosión se ha transformado en un aliado indispensable para los inspectores API 510 y los programas de integridad mecánica.
¿Qué es el mapeo de corrosión?
El mapeo de corrosión es una técnica de inspección basada en ultrasonido automatizado o semiautomatizado, que genera una representación detallada del espesor real de un componente. A diferencia de las mediciones puntuales tradicionales (UT manual), el mapeo produce una matriz continua de datos, permitiendo visualizar:
Adelgazamientos localizados
Pitting aislado o distribuido
Corrosión bajo depósitos
Corrosión bajo aislamiento (CUI)
Pérdida de espesor asociada a mecanismos complejos
El resultado final es un mapa de colores que muestra la condición real del material, facilitando la interpretación y la toma de decisiones.
¿Por qué es tan importante para detectar corrosión localizada?
La corrosión localizada es un modo de daño muy común: puede desarrollarse en zonas pequeñas, pasar desapercibida en inspecciones convencionales y generar fallas catastróficas. El mapeo de corrosión permite:
Detectar defectos que no aparecen en mediciones puntuales
Identificar patrones de daño asociados a flujo, depósitos o geometrías complejas
Evaluar la severidad y extensión del pitting
Reducir la incertidumbre en cálculos de vida remanente
En otras palabras, convierte lo invisible en visible.
Aplicación en campo: dónde y cuándo usarlo
El mapeo de corrosión es especialmente útil en:
Cascos y cabezales con historial de corrosión interna
Zonas de entrada y salida donde se generan turbulencias
Equipos con fluidos corrosivos o con sólidos en suspensión
Áreas donde el UT manual ha mostrado variabilidad
Evaluaciones FFS (API 579) que requieren datos de alta resolución
En campo, el proceso es rápido: se limpia la superficie, se instala un escáner (manual o motorizado) y se genera el mapa. La interpretación puede hacerse en sitio o en oficina, dependiendo del nivel de detalle requerido.
Compatibilidad con API 510: una herramienta alineada con el código
API 510 no solo permite el uso de mapeo de corrosión, sino que lo recomienda en situaciones donde:
Se sospecha corrosión localizada
Las mediciones puntuales no son suficientes
Se requiere evaluar la condición real del equipo para definir intervalos
Se necesita información precisa para cálculos de vida remanente
Se ejecuta un análisis FFS conforme a API 579
Además, el mapeo contribuye directamente a cumplir con los principios de API 510:
Confiabilidad de datos
Identificación de mecanismos de daño
Determinación de tasas de corrosión representativas
Toma de decisiones basada en evidencia
En resumen el mapeo de corrosión empleando arreglo de fase es una herramienta poderosa en aumentar el poder de detección y la efectividad de nuestro planes de inspección, su uso minimiza no solo la posibilidad de dejar desapercibida un área corroída sino tambien minimiza el riesgo del equipo disminuyendo la probabilidad de falla del mismo, en #comeindve podemos ayudarle a mejorar su plan de inspección empleando esta técnica en recipientes a presión y sistemas de tuberias